La última entrada de este «diario», me parece, resultó desalentadora. En realidad no había más que incertidumbre derivada de algunos problemas de salud y las preocupaciones sobre el futuro inmediato.
Como sea, estos meses han sido bondadosos en lo que respecta a mi carga académica. Hasta hace poco caí en cuenta de que, como parte de mi formación principal, es la última vez que tomaré clases. Otra historia será si imparto alguna materia o si me inscribo a algún otro curso para actualizarme, comenzar un nuevo camino o aprender algo distinto.
Por otra parte, la investigación doctoral se ha nutrido de distintas obras referentes para la historiografía. Pero también obras recientes que me han aportado enfoques novedosos y visiones alternativas sobre fenómenos que parecían extensivamente estudiados. El trabajo de revisión literaria es complejo, largo, extenuante y en algunos casos poco gratificante, aunque necesario.
Mi revisión documental (mandamiento para quienes nos dedicamos a la historiografía) se ha complicado en tanto que las guías del archivo no ofrecen muchas pistas sobre lo que busco. La alternativa ha sido comenzar con los descriptores más prometedores y desde ahí buscar algunos indicios que iluminen mi camino.

En cuanto a mis actividades fuera del posgrado, ha sido un reto organizar el tiempo que dedico a ocio, deporte y escritura ajena al plano académico. Aunque no por ello diría que he renunciado a esas otras cosas que me gustan. Confieso que mantengo a flote un par de proyectos que por ahora me divierten, emocionan y ayudan a despejar mi mente, pero poco tienen que ver con historiografía.
También me he obligado a buscar lecturas ajenas a la disciplina, especialmente novelas que me han ayudado a refrescar ideas y descansar mentalmente. Además, me obligo a escribir, escribir por gusto y no como parte mi trabajo. Escribir con la esperanza de no entregarme a un estilo rígido que en lugar de invitar a la lectura invite al rechazo.
Espero nutrir este diario más seguido, no olvidarme de este otro compromiso autoimpuesto: seguir escribiendo en mi página.
