Cuidado personal en tiempos de la hiperproductividad II

«Tengo que dedicar unas 4 horas a la revisión documental, un par a leer artículos y hacerme un rato para empezar mi nuevo libro (borrador del anterior entregado la semana pasada)». Con estas palabras inicié mi día y no es que esté mal, pero sigo en esta dinámica que platicaba en una entrada anterior.

Hasta ahora el plan deportivo que confesaba en esa entrada previa ha resultado de una manera distinta a la que me había imaginado. Claro, he retomado la disciplina que requiere el deporte con miras a mejorar, pero el avance ha sido lento.

Creo que el mayor problema al que me enfrento es a mi versión del pasado. Creo que tenía altas expectativas comparadas con mi progreso en momentos previos de mi vida. Definitivamente los años no pasan en vano, pero tampoco creo (ni siento) que me encuentre en un momento de declive físico (para el que me quedan algunos años e inevitablemente llegará). Entonces ¿cuál es el problema? Bueno, creo que consideraba que recuperaría mi base aeróbica mucho antes de lo que ha pasado. Eso es lo que me tiene, hasta cierto punto, frustrado.

Una manera que encontré para volver a encauzar mis esfuerzos fue la competencia. Ya lo decía, tenía intenciones de volver a competir, aunque en ese momento no lo tenía muy claro y ahí estuvo la falla (o el retraso, mejor dicho). Entonces, elegí una competencia realista: una carrera de 5 Kilómetros.

Con esa meta en el horizonte reconfiguré mi plan de entrenamiento y lo orienté a reducir mi tiempo en 5k. Digo, es alcanzable en tanto que no es una distancia muy larga, pero, nuevamentente compitiendo con mi versión pretérita, decidí que el reto estaría en tratar de vencer mi mejor tiempo (24 minutos 22 segundos).

A lo largo de estas semanas de preparación noté algo curioso. El gran peso que actualmente tiene el «running» (antes llamado footing cuando me empezó a gustar eso de salir a correr hace muchos años) en las redes sociales. La cantidad de personas que corre, sube fotografías, videos, vlogs, etc. es impresionante. Esto me alegra mucho, de verdad me siento feliz por toda esa gente que se esfuerza por alcanzar objetivos, cuidar su cuerpo y mejorar su salud, pero también me deja algunos sabores amargos.

En este mundo del deporte amateur impulsado por las redes sociales existe mucho apoyo y se puede convertir en una gran motivación, pero también hay ataques, celos e incluso se crean falsas expectativas. Esta noción de mostrar en redes (al menos para el caso del running) ha generado, me parece, una idea cercana al «entre más, mejor» que deriva en el desprestigio de ciertas distancias, donde se alaba y aplaude a los fondistas (principalmente los de medio maratón y maratón, no digamos a los ultra), mientras que se asume que distancias más cortas como los 5km o incluso los 10 km son algo «fácil». Claro, he corrido todas estas distancias y sé el reto que demanda, por ejemplo, un maratón, pero jamás me atrevería a demeritar a quienes se preparan para una distancia «corta» porque requiere un esfuerzo diferente que a veces no contextualizamos.

Otro problema con la socialización digital se relaciona con la idea de que correr cierta distancia a toda costa. Esto se puede traducir en conductas que considero peligrosas: inscribirse a eventos sin la preparación necesaria, forzar al cuerpo para estar listo, en poco tiempo, para una distancia específica o incluso hacer trampa por el simple hecho de tomarse una foto en la meta. Las dos primeras son realmente peligrosas mientras que la última está más cercana a convicciones y comportamientos éticos, no quisiera abordar más de este último punto.

No obstante, forzar al cuerpo sin la preparación suficiente u obligarse a estar listo para una competencia en poco tiempo sí que puede ser algo peligroso. No sé a cuánta gente llegue esto, pero quisiera que estas palabras hicieran algún eco entre quienes están pensando inscribirse a alguna competencia y dudan sobre el actual estado físico de su cuerpo. Si hay una duda de ese tipo yo diría que desistan. Es preferible extender los periodos de entrenamiento y disfrutar el proceso.

Es justo ahí donde me encuentro. Decidí concentrarme en mi proceso, reconocer que ha sido más lento en comparación con otros momentos de mi vida y estoy listo para seguir trabajando en mi físico con miras a retomar las competencias desde una perspectiva realista. Veremos qué sucede el fin de semana con esos 5k.